Diferencias entre el primer y segundo embarazo

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Muchas, muchísimas son las diferencias que hay entre un primer y un segundo embarazo, o por lo menos son muchas las que hay en mi caso y por eso he pensado que este tema merece un post enterito. Ahora que ya estoy en el último trimestre y que llevo 33 semanas viviendo esta bonita etapa, para l@s menos puesto@s en esto de temas de embarazo unos 8 meses, me he puesto a pensar en lo diferente que ha sido esta segunda vez y quiero compartirla con vosotr@s. La primera y gran diferencia que he notado es que cuando me quedé embarazada por primera vez tenía todo el tiempo del mundo para mi solita y para mi tripa, ahora, con una niña de dos años y medio, no tengo ni un ratito libre y eso hace que en parte no le de tanta importancia a lo que está pasando dentro de mi como se la di la primera vez. A parte de no tener ni tiempo para hablarle al futuro bebé, muchas otras son las diferencias que he notado y hoy quiero contároslas todas.

Inicios diferentes

Desde el primer día que supe que estaba embarazada allá por el mes de noviembre, me di cuenta de que las cosas iban a ser diferentes. Con Aitana notaba síntomas a todas horas (aunque no los tuvieran) y con el segundo la verdad es que no noté nada en los primeros días. Pero, misteriosamente, nada más hacerme el test parece que vinieron todos los síntomas de golpe. Lo más destacado y que con mi enana no noté fueron los malos despertares, y no lo digo por lo que me costaba levantarme de la cama, sino porque todos los días notaba mareos y nauseas a primera hora de la mañana. Por suerte estos síntomas solo duraron los primeros meses y no los he tenido que sufrir todos los días.

Cansancio infinito

Uno de los primeros síntomas que noté en mi primer embarazo fue que tenía muchiiiisimo sueño, me costaba un montón levantarme de la cama y dormía siestas infinitas. En este segundo por suerte el sueño no ha sido un problema (creo que ya tengo el cuerpo echo a dormir pocas horas), pero si que he notado un cansancio que no era ni medio normal. Con Aitana pasaba el día con muchísima energía, pero en esta ocasión me levantaba muerta y me acostaba más muerta aún. También os confieso que al estar trabajando muchas horas a la semana y tener que preparar la mudanza me costaba más recuperarme de ese cansancio eterno, pero que ahora que ya no tengo esas obligaciones, me encuentro mucho mejor.

La tripa 

Yes, la tripa… esa compañera de aventuras que desde que di a luz se hizo mi aliada, fue la primera que me avisó de que estaba embarazada. Porque oye, que esa tripilla colgante estaba ahí desde octubre de 2015, pero de repente, por arte de magia creció en cuestión de semanas y ahí fue cuando note que esa tripa no era de haber comido demasiado. Con Aitana no noté tripa de embarazada hasta el cuarto o quinto mes, pero en esta ocasión con solo dos meses ya se notaba que estaba creciendo algo dentro. Aunque más o menos he engordado los mismos kilos en ambos embarazos (vale si, en este voy con tres kilos más), lo cierto es que yo me veo tremendamente redonda y he notado mucha barriga desde el primer día.

El miedo desaparece

Cuando te vas a convertir en madre por primera vez todo te parece un mundo, google se convierte en tu consejero diario y las visitas y consultas telefónicas a la matrona por dudas que parecen existenciales son casi diarias. Perooooo el segundo embarazo ya es otro cantar; que te duele el estomago… piensas que serán gases. Que vas a cenar fuera de casa… no piensas más de dos minutos en lo que puedes comer y no. Que te pones enferma…no tendrás remordimiento de conciencia durante días por haberte tomado un Paracetamol. Y así una infinidad de miedos que en el primer embarazo te hacían darles mil vueltas y que en el segundo te parecen de lo más normal. El miedo a perder al bebé, a que le pueda pasar algo, a no saber si lo que comes es perjudicial para el, sigue estando presente, pero pasa a un segundo plano.

Deporte, ¿qué es eso?

Ese gran aliado de mi primer embarazo, el deporte, ha pasado ya a la historia. También os digo que desde que fui madre mis visitas al gym han sido casi nulas, pero cuando estaba embarazada de Aitana me daba largos paseos, intentaba hacer ejercicio todos los días, incluso me compré una máquina de step que utilizaba muy a menudo. Ahora lo cierto es que no tengo ni tiempo ni ganas de dar largos paseos ni de ponerme la ropa de deporte y sacar el step de su caja.   .

Los movimientos

Dicen que la experiencia es sabiduría y tal vez por eso he reconocido los movimientos de mi bebé mucho antes que en el primer embarazo. A Aitana no la empecé a notar hasta casi los 5 meses y en esta ocasión, con solo tres ya me parecía sentir pequeños movimientos dentro de mi. Además ahora parece que estoy todo el día notando las patadas, mientras que con la ratilla tenía que estar tranquila y tumbada para sentirla. Os confieso que ahora hay momentos que me siento bastante incómoda, porque los movimientos son muy fuertes y en ocasiones el pequeño ratón me hace bastante daño.

Males de embarazada

Si en el primer embarazo todo fue de color de rosas (a excepción de un pequeño sangrado que me dio un gran susto), lo cierto es que con este segundo estoy teniendo la mayoría de males de la embarazada. Nauseas y mareos en el primer trimestre. Mucho cansancio. Hinchazón de piernas que me ha obligado a utilizar medias. Bajadas de tensión (muy típicas en las embarazadas), una de ellas que me hizo perder el conocimiento con un gran golpe incluido que me llevó a urgencias y me regaló un ojo morado durante un mes. Pero el premio gordo me lo he llevado con la glucosa. Si, si, me ha tocado beber el líquido naranja dos veces y pincharme cuatro veces en tres horas, aunque por suerte al final dio negativa. Lo bueno de esto es que me ha servido para concienciarme, dejar de comer tanto chocolate y ponerme a caminar un poco.

Fotos no gracias

Ay que si, que ya lo se, que soy una desgraciada porque a estas alturas del embarazo no tengo más de 5 fotos de mi panza, pero a mi favor diré que en estos meses he cambiado tres veces de móvil y he perdido la mayoría de las que había hecho y que el cambio de casa no ha ayudado a que pueda hacer las mismas fotos en el mismo sitio según ha ido avanzando el embarazo. Vale, si, me da bastante pena, porque mi hijo no va a tener muchos recuerdos de cuando estaba en la tripa de mamá, pero también os digo que lo del primer embarazo no fue ni medio normal. Hacía fotos de todo… tenía unas cien instantáneas mensuales y no os engaño si os digo que tengo una carpeta con más de mil fotos de cuando estaba embarazada de Aitana. Desde que tengo móvil nuevo (lo he heredado de mi marido y el es el que tiene uno nuevo) me he animado más a hacerme fotos de la panza y también hemos querido que nuestro peque tenga un recuerdo suyo en 3D como tuvo su hermana y hace poco que nos hicimos una eco super chula que guardaremos para siempre. Eso si, con lo mala que soy yo para lo de los parecidos no os puedo decir si los dos tienen rasgos similares o no ¿vosotr@s que me decís?

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Y como este segundo embarazo está siendo tan diferente al primero, confío en que el después también lo sea. Que mi pequeño sea un niño de manual, que duerma ocho horas seguidas desde el primer día y que coma genial desde el primer momento. Si no es así no me voy a preocupar, porque la experiencia es un grado y ya estoy acostumbrada a las noches en vela, los llantos desconsolados y los quebraderos de cabeza porque no coge bien la teta.

Por cierto, ahora que  lo pienso, si que hay algo en lo que se parecen mis dos embarazos y es que en ninguno de los dos he tenido antojos y eso que me hubiera gustado sentir esa sensación de que tienes ganas de comer algo con mucha ansia y sobre todo molestar a mi marido para que me lo vaya a comprar porque sino mi hijo saldrá con una mancha antojil… pero nooooo, esta vez tampoco me ha dado por los antojos… quien sabe… igual a la tercera va la vencida

Y vosotras, ¿también habéis notado mucha diferencia entre el primer y segundo embarazo? ¿habéis pasado de las veinte fotos diarias a las diez en nueve meses? Aquí estoy esperando vuestras historias y experiencias….

¡Un saludo resacos@s!

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4 pensamientos en “Diferencias entre el primer y segundo embarazo

  1. Totalmente cierto, hasta unas semanas me sentía una piltrafa humana. Mi esposo me veía con cara de preocupación pensando si los 9 meses serán así, buscando un espacio donde recostarme. Después de la semana 12 he tenido energía (bravo) sin embargo llegaron los ascos y el dolor de coxis. Veremos que tal los 2 siguientes trimestres. Pero vaya que cada embarazo es una historia diferente.

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